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Recogida de firmas

Desde el grupo de padres de niños alergicos al que pertenezco hemos iniciado esta recogida de firmas...

Es importante que se legisle ya!!

http://actuable.es/peticiones/por-etiquetado-real-los-alimentos-alergias-alimentarias

Origen y síntomas

Otro documento que merece la pena tener, es muy claro, y nada confuso...

http://www.sopenut.net/site1/files/congreso2011/ponencias/28t/Rivera%20-%20alergia%20alimentaria.pdf

Alergias e intolerancias. Diferencias

1. Introducción

La mayoría de las personas pueden comer una gran variedad de alimentos sin problemas. No obstante, en un pequeño porcentaje de la población hay determinados alimentos o componentes de alimentos que pueden provocar reacciones adversas, que pueden ser desde pequeñas erupciones hasta reacciones alérgicas graves.

Las reacciones adversas a los alimentos pueden deberse a una alergia alimentaria o a una intolerancia alimentaria. Aunque una de cada tres personas creen que son "alérgicas" a algunos alimentos, la prevalencia real de la alergia alimentaria es tan sólo de un 2% en la población adulta. En la población infantil, la incidencia es superior al 3-7%, aunque la mayoría superan las alergias alimentarias antes de comenzar a ir al colegio.


2. ¿Qué diferencia hay entre alergia alimentaria e intolerancia alimentaria?

Las reacciones adversas a los alimentos se confunden frecuentemente con las alergias alimentarias. En muchos casos, dichas reacciones se deben a algún otro factor - quizás una intoxicación alimentaria, una aversión psicológica a un alimento, o una intolerancia a un ingrediente de un alimento.

La alergia alimentaria es una forma específica de intolerancia a un alimento o uno de sus componentes, que activa el sistema inmunológico. Un alérgeno (proteína del alimento causante, que en la mayoría de la gente no produce reacciones adversas) provoca una serie de reacciones en cadena en el sistema inmunológico, entre ellas la producción de anticuerpos. Dichos anticuerpos provocan la segregación de sustancias químicas, como la histamina, que produce varios síntomas, como picor, moqueo, tos o trastornos respiratorios. Frecuentemente, las alergias a los alimentos o a sus componentes se heredan, y normalmente se identifican en los primeros años de vida.

La intolerancia alimentaria afecta al metabolismo, pero no al sistema inmunológico del cuerpo. Un buen ejemplo es la intolerancia a la lactosa, que se da en ciertas personas por la carencia de una enzima digestiva llamada lactasa, que descompone el azúcar de la leche.


3. Alergia alimentaria

3.1. ¿En qué consiste una reacción alérgica?

El sistema inmunológico generalmente protege al cuerpo de las proteínas extrañas dañinas, generando una reacción para eliminarlas. La alergia se da esencialmente cuando el "sistema inmunológico no funciona bien", y percibe una sustancia normalmente inocua como si fuera una amenaza - un alérgeno -, y lo ataca con las defensas inmunológicas del cuerpo. Cuando hay una reacción alérgica real, el cuerpo produce anticuerpos (una proteína que específicamente se une a otra proteína llamada antígeno - en este caso el alérgeno - para neutralizarla y eliminarla del cuerpo). Los anticuerpos conocidos como inmunoglobulina E (IgE) reaccionan ante los alérgenos, y esto a su vez produce una reacción en los mastocitos (células de los tejidos) y los basófilos (un tipo de célula de la sangre). Los mastocitos se encuentran en la superficie de la piel y en las membranas mucosas de la nariz, del aparato respiratorio, los ojos y el intestino. Los mastocitos segregan una sustancia denominada histamina y otras, como leucotrienos y prostaglandinas, que provocan síntomas alérgicos, como los que se enumeran en la Tabla 1. Se producen reacciones adversas de forma inmediata, que normalmente son localizadas. Algunas reacciones alérgicas tardan horas o incluso días en desarrollarse desde el momento de la exposición a la proteína extraña. Normalmente se denominan "reacciones de hipersensibilidad retardada".

Afortunadamente, la mayoría de las reacciones alérgicas a los alimentos son relativamente leves, excepto en el caso de un número reducido de personas que experimentan una reacción grave con peligro de muerte, que se conoce como anafilaxis. Una reacción anafiláctica se puede producir a los pocos minutos de la exposición y requiere tratamiento médico inmediato. Los cacahuetes son uno de los alimentos que pueden provocar un "shock anafiláctico, que es una peligrosa reacción que se caracteriza por una caída súbita de la presión sanguínea y quien la sufre puede morir de una parada cardiaca, a no ser que se le administre inmediatamente adrenalina, para abrir las vías respiratorias.

Síntomas de las reacciones alérgicas a los alimentos:

Respiratorios:

Moqueo o congestión nasal
Estornudos
Asma (dificultad para respirar)
Tos
Sibilancia


Cutáneos:

Inflamación de labios, boca, lengua, cara y/o la garganta (angioedema)
Urticaria
Erupciones o enrojecimiento
Picazón (prurito)
Eczema

Gastrointestinales:

Dolor abdominal
Diarrea
Náuseas
Vómitos
Cólicos
Hinchazón

Sistémicos:

Shock anafiláctico (shock generalizado grave)

3.2. ¿Qué personas corren el riesgo de sufrir alergias alimentarias?

Conocer los antecedentes familiares es la mejor forma de poder predecir la posibilidad de que haya problemas provocados por alergias alimentarias. Los niños con una madre o un padre alérgico tienen el doble de posibilidades de desarrollar una alergia alimentaria, que los niños cuyos padres no padecen alergias. Si tanto el padre como la madre son alérgicos, el riesgo es de cuatro a seis veces mayor. Se ha demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de sufrir alergias alimentarias, en comparación con aquellos bebés que son alimentados con preparados para lactantes. Parece que la única manera de proteger en alguna medida a los niños que nacen en familias, en las que hay algún familiar directo que tenga alergias, es que se continúe con la lactancia materna durante 4-6 meses.
3.3. ¿Cuál es la prevalencia de las alergias alimentarias?

Se calcula que la prevalencia de las alergias alimentarias es mucho menor de lo que cree el público. Aunque una de cada tres personas afirma ser alérgica a algún alimento, la incidencia real es bastante baja. Hay pocos estudios que señalen cuál es la verdadera prevalencia de las alergias alimentarias, en los que se confirmen las reacciones alergias con una prueba de estimulación alimentaria a doble ciego.

Gracias a estos estudios, se ha estimado que el promedio de alergias alimentarias en la población adulta es aproximadamente de un 1-2%. La prevalencia es mayor entre los niños pequeños, y se calcula que un 3-7% sufren alergias. Afortunadamente entre el 80% y 90% superan estas alergias antes de los 3 años.. Mientras que las alergias al huevo y la leche de vaca pueden desaparecer, las alergias a los frutos secos, las legumbres, el pescado y el marisco suelen permanecer durante toda la vida del individuo.

3.4. ¿Qué alimentos suelen causar alergias alimentarias?

Aunque se pueden dar reacciones alérgicas a cualquier alimento o componente del mismo, algunas se dan con mayor frecuencia que otras. Los alérgenos alimenticios más comunes son la leche de vaca, los huevos, la soja, el trigo, los crustáceos, las frutas, los cacahuetes y los frutos secos, como las nueces.

3.4.1. Alergia a la proteína de la leche de vaca

La alergia a la proteína de la leche de vaca es más común en bebés y niños, especialmente cuando hay antecedentes familiares de alergia. Se da en un 0,5-4% de los bebés y su prevalencia disminuye con la edad. Los síntomas más comunes son los vómitos y la diarrea, aunque las reacciones adversas pueden variar de una persona a otra. Afortunadamente, las reacciones a la proteína de la leche vaca generalmente remiten pronto y la incidencia en niños de más edad y en adultos es mucho menor.

La alerginicidad de la leche de vaca se puede reducir mediante el uso de diferentes tratamientos en el procesamiento de los productos lácteos. El tratamiento térmico desnaturaliza algunas de las proteínas lácteas, reduciendo su alergenicidad. Por este motivo, algunas personas sensibles a la leche pueden tolerar productos con leche esterilizada o evaporada, pero no la leche pasteurizada. Otros procesos lácteos, como la degradación enzimática de las proteínas en péptidos, también pueden reducir la posible alergenicidad de las proteínas del lactosuero. En los productos fermentados, como el yogur, y en los quesos, la estructura de las proteínas lácteas no cambia mucho y por ello, conservan su alergenicidad.

Cuando se confirma un diagnóstico de alergia a la proteína de la leche, es importante asegurarse de que se mantiene una dieta equilibrada y saludable, especialmente durante el crecimiento y desarrollo de los niños. Es esencial contar con el asesoramiento de un dietista titulado para garantizar una ingesta óptima de nutrientes como el calcio, el magnesio, y las vitaminas A, D B2 y B12. El consumo de sardinas y salmón con espinas (en lata) y de verduras verdes cocidas, como el brócoli, ayuda a mantener las ingestas recomendadas de calcio.

3.4.2. Cacahuetes y frutos secos

La alergia a los frutos secos se considera una afección importante, ya que comienza a una edad temprana, dura toda la vida y puede ser fatal. Los cacahuetes, también conocidos como manises, y los frutos secos como las almendras, las castañas, las avellanas y las nueces pueden provocar síntomas, incluso aunque el contacto haya sido mínimo, con la piel intacta o por inhalación. La alergia leve a los frutos secos se puede limitar a una erupción, náuseas, dolor de cabeza y a la inflamación de la lengua y los labios, mientras que la alergia grave a los frutos secos y a los cacahuetes puede provocar un shock anafiláctico. Debido a la posible gravedad de los síntomas de la reacción alérgica a los frutos secos, aquellas personas que sufren dichas reacciones deberán evitar cualquier contacto con los mismos y llevar adrenalina en todo momento (para contrarrestar reacciones alérgicas graves)

3.4.3. Otros alérgenos alimentarios comunes

Otros alimentos que están más o menos asociados con las reacciones alérgicas son las frutas, las legumbres (incluida la soja), los huevos, los crustáceos (cangrejo, langosta, cigala y langostino), el pescado y las verduras, las semillas de sésamo, de girasol, de algodón, de amapola y la semilla de mostaza. La capacidad alergénica de algunos alérgenos alimenticios desaparece cuando se cocinan o se procesan, ya que se desnaturalizan las proteínas. Las técnicas de procesamiento más modernas, como los tratamientos de alta presión para alimentos, la fermentación y los tratamientos enzimáticos, pueden ayudar a reducir la alergenicidad de algunas proteínas alimenticias. También se pueden eliminar los alérgenos de los aceites mediante el refinado. Algunos de los problemas sin resolver en cuanto a alergias alimentarias están relacionados con la presencia en pequeñas cantidades de un determinado alérgeno en alimentos procesados o en platos consumidos fuera de casa.

4. Intolerancia alimentaria

La intolerancia alimentaria puede tener síntomas similares a los de una alergia (entre ellos náuseas, diarrea y dolor abdominal), sin embargo el sistema inmunológico no interviene en las reacciones que se producen de la misma manera. La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito.

4.1. ¿Cuáles son las causas más comunes de la intolerancia alimentaria?

Las dos causas más comunes de las intolerancias alimentarias son la lactosa y el gluten.

4.1.1. Intolerancia a la lactosa

La lactosa es el azúcar que se encuentra en la leche. Normalmente, la enzima lactasa, que está presente en el intestino delgado, descompone la lactosa en azúcares más simples (glucosa y galactosa), para que puedan ser absorbidos por el torrente sanguíneo. Cuando la actividad de la enzima es demasiado baja, la lactosa no se puede digerir, y pasa al intestino grueso, donde es fermentada por las bacterias de la flora intestinal. Esto puede provocar síntomas como flatulencia, dolor y diarrea.

Aunque la mayoría de la gente que proviene del Norte de Europa produce suficiente lactasa a lo largo de su vida, la deficiencia de lactasa es un fenómeno común en algunas razas de color y algunas personas de Oriente Medio, India y zonas de África, así como en sus descendientes. En realidad, aproximadamente un 70 por ciento de la población adulta del mundo no produce suficiente lactasa, y consecuentemente tiene algún grado de intolerancia a la lactosa. En Europa, la deficiencia de lactasa se da en cerca de un cinco por ciento de la población blanca, y en una proporción mucho mayor (entre el 50 y el 80 por ciento) en grupos étnicos.

La cantidad de leche y productos lácteos que puede producir síntomas de intolerancia varía mucho. Algunas personas que tienen una baja actividad intestinal de lactasa pueden tomarse un vaso de leche sin experimentar ninguna molestia. Igualmente, los quesos duros, debido a su contenido bajo en lactosa, y los productos de leche fermentada, como el yogur, normalmente son bien tolerados. Esto podría explicar por qué el consumo de productos lácteos cultivados y los yogures está tan extendido en zonas del mundo donde es común la deficiencia de lactasa. Además, se puede mejorar la tolerancia en personas sensibles, si se consumen alimentos que contienen lactosa como parte de las comidas, y se reduce la cantidad de alimentos ricos en lactosa que se ingieren de una sola vez.

4.1.2. Intolerancia al gluten

La intolerancia al gluten es un trastorno intestinal que se da cuando el cuerpo no puede tolerar el gluten (una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada y las avenas, aunque existe controversia con respecto al papel de estas últimas y actualmente es objeto de investigación) La prevalencia de esta afección, también llamada enfermedad celíaca o enteropatía inducida por el gluten, está infravalorada. Los exámenes serológicos detectan una media de 1 caso por cada 100 personas, que de otra manera no son diagnosticadas, en la población europea (con variaciones regionales).

La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente que se puede diagnosticar a cualquier edad. Si el enfermo consume alimentos que contienen gluten, la mucosa del intestino delgado queda dañada, y tiene menos capacidad para absorber nutrientes esenciales como las grasas, las proteínas, los carbohidratos, los minerales y las vitaminas. Entre sus síntomas destacan la diarrea, la pérdida de peso, la fatiga, la irritabilidad y el dolor abdominal. En los niños, se pueden dar síntomas de desnutrición, entre ellos problemas de crecimiento. Actualmente, la única forma de ayudar a los pacientes celiacos es proporcionarles una dieta sin gluten. Normalmente se pueden conseguir listas de alimentos sin gluten en los centros locales de información dietética y en las asociaciones de apoyo relacionadas con enfermedad celiaca. Cuando se elimina el gluten de la dieta, el intestino se regenera gradualmente, y desaparecen los síntomas.

En estos momentos se están realizando investigaciones para identificar la naturaleza y la secuencia exactas de aminoácidos del gluten que producen la enfermedad celíaca, y es posible que en un futuro esta información tenga importantes aplicaciones en la biotecnología y el desarrollo de cultivos de cereales que no causen intolerancia.

5. Aditivos alimentarios y reacciones adversas

Aunque los aditivos alimentarios no suponen ningún problema para la mayoría de la gente, un número reducido de personas con determinadas alergias pueden ser sensibles a algunos aditivos, como ciertos colorantes y sulfitos.


6. ¿Cómo se diagnostican la alergia alimentaria y la intolerancia alimentaria?

La alergia y la intolerancia alimentaria se pueden diagnosticar adecuadamente utilizando métodos de detección científicamente válidos. Si alguien piensa que puede estar sufriendo una respuesta alérgica a determinadas sustancias alimenticias, lo primero que debe hacer es ir al médico, para asegurarse de que los síntomas no se deben a otra enfermedad y para que éste remita al paciente a un dietista o un especialista en alergias.

El primer paso para llegar a un diagnóstico fiable es conseguir un historial detallado sobre los antecedentes médicos del paciente y de sus familiares. Hay que prestar especial atención al tipo de síntomas, su frecuencia y a si se dan cuando se consumen determinados alimentos. También se debe realizar un reconocimiento físico completo del paciente. Después, se pueden utilizar los siguientes métodos para detectar la enfermedad:

6.1. Pruebas cutáneas

Tomando como base el historial dietético, se incluyen en el panel utilizado para las prueba cutáneas los alimentos que se sospecha que pueden causar reacciones alérgicas. El valor de este tipo de pruebas es objeto de controversia y no se puede considerar que los resultados tengan una fiabilidad del 100%. Las pruebas consisten en colocar sobre la piel extractos de determinados alimentos, que se pinchan o se escarifican en la piel para observar si hay reacciones de escozor o hinchazón.

6.2. Dietas basadas en la eliminación de alimentos

Las dietas de eliminación consisten en suprimir de las mismas el alimento o la combinación de alimentos que están bajo sospecha durante las dos semanas anteriores a la estimulación alimentaria. Si desaparecen los síntomas durante este periodo de tiempo, se vuelven a añadir a la dieta los alimentos eliminados, en pequeña cantidades que se incrementan gradualmente hasta que se alcanza un consumo normal. Una vez verificados todos los alimentos que estaban bajo sospecha, se pueden evitar consumir aquellos que hayan causado problemas.

6.3. Pruebas RAST (radioalergosorbentes)

Estas pruebas consisten en mezclar en una probeta pequeñas muestras de la sangre del paciente con extractos de alimentos. En caso de una alergia real, la sangre produce anticuerpos, que pueden detectarse, para combatir la proteína extraña. La prueba sólo sirve como indicación de que existe una alergia y no determina el grado de sensibilidad al alimento causante.

6.4. Prueba de estimulación alimentaria a doble ciego

En esta prueba de alergia, se coloca el alérgeno bajo sospecha en una cápsula o se esconde en un alimento y se da de comer al paciente en condiciones clínicas estrictas. Estas pruebas permiten que los médicos especializados en alergias e intolerancias alimentarias identifiquen la mayoría de los alimentos y componentes alimenticios que causan efectos adversos.

El resto de las formas de verificar las alergias alimentarias no están probadas y pueden no tener ningún valor.

7. ¿Qué se puede hacer para prevenir alergias e intolerancias alimentarias?

Una vez que se ha realizado un examen completo para identificar de forma precisa los alimentos o componentes causantes, la única forma de prevenir las reacciones alérgicas en las personas sensibles es eliminar dicho alimento o componente de su dieta o de su entorno. En caso de intolerancia alimentaria, puede ser suficiente limitar el tamaño de las raciones que se consumen del alimento en cuestión, para evitar los síntomas. La mejor forma de protegerse es leer la información sobre los ingredientes de las etiquetas, y conocer qué alimentos provocan las alergias, la intolerancia o el asma.

Se puede pedir la ayuda profesional de un dietista titulado para asegurarse de que no se excluyen nutrientes de la dieta cuando se cambian o sustituyen alimentos. También es importante preguntar sobre los ingredientes y métodos culinarios empleados cuando se come fuera de casa, para evitar así los alimentos que causan problemas. Cuando una persona sale a comer fuera debe explicar su situación y sus necesidades al anfitrión o a la persona que sirve la comida. Si es necesario, hay que solicitar hablar con el chef o gerente del café o del restaurante.

En caso de dudas, se debe apostar por la seguridad y comer alimentos sencillos como carne a la parrilla, o llevar alimentos que haya preparado uno mismo. Hay que tener siempre un plan de respuesta rápida si una persona, está sufriendo una reacción alérgica grave y se debe llamar inmediatamente a un médico o una ambulancia.

8. ¿Qué responsabilidades tienen los fabricantes y minoristas de alimentos?

Hoy en día se reconoce que las alergias alimentarias son un tema importante en la seguridad alimentaria y la industria alimenticia debe procurar ayudar a aquellos que sufren alergias a seleccionar una dieta adecuada y fiable.

Los fabricantes tienen que utilizar buenos criterios a la hora de utilizar como ingredientes los principales alérgenos graves, avisar sobre la presencia o posible presencia de dichos alérgenos en los productos, y evitar la contaminación adventicia de los alimentos, con alérgenos que estén presentes en otros productos.

Estos temas se pueden solucionar si se siguen las Normas de Correcta Fabricación (Good Manufacturing Practices -(GMP), que incluyen la implementación de los sistemas de Análisis de Riesgos y Punto de Control Crítico (Hazard Análisis y Critical Control Point ,HACCP), que implican una estrecha cooperación con los proveedores de materias primas y otros puntos de la cadena de abastecimiento de alimentos. El desarrollo adecuado de fórmulas y controles asegura que el producto alimenticio preparado contiene sólo los ingredientes que se especifican en sus formulaciones. También se deben tomar precauciones para evitar el contacto de las materias durante el almacenamiento, manipulación y procesamiento de las mismas, cuando se utilizan equipos de producción compartidos.

9. ¿Qué está sucediendo en cuanto al etiquetado de posibles alérgenos en alimentos?

La Unión Europea está planteándose la manera adecuada de etiquetar los alérgenos, y mientras tanto muchos organismos nacionales han elaborado directrices para potenciar la adopción de las Normas GMP y para proporcionar información al consumidor.

La Comisión del Codex Alimentarius, la Comisión de la Unión Europea y otros organismos internacionales están estableciendo los criterios científicos para seleccionar qué alimentos alergénicos deben etiquetarse. Se han considerado como alérgenos graves los cacahuetes, los frutos secos, los crustáceos, el pescado, la soja, la leche de vaca, los huevos, el trigo y el sésamo (Comisión de la UE).

Aunque no existen disposiciones específicas en la legislación alimentaria de la UE, que exijan el etiquetado de los posibles alérgenos alimentarios, sí que hay requisitos generales relativos a la declaración de todos los ingredientes en la lista de ingredientes del producto. En estos momentos existen las siguientes excepciones a esta norma general:

No es necesario que se enumeren en el etiquetado los ingredientes incluidos en la "norma del 25%". Este el caso de los ingredientes compuestos (que tienen un nombre común, pero están formados por varios ingredientes diferentes), que supongan menos del 25 por ciento del producto acabado;
Los ingredientes "transferidos", como algunos aditivos que no desempeñan ninguna función tecnológica en el producto acabado, pero son transferidos a un alimento por uno de sus ingredientes;
y algunos alimentos (p. Ej. algunos quesos y la mayoría de las bebidas alcohólicas).
De forma voluntaria algunos fabricantes y minoristas, ya declaran la mayoría de los alérgenos graves en las listas de ingredientes, incluso aunque estén presentes en muy bajas cantidades. Además, los productores de alimentos utilizan etiquetas, como las que indican 'puede contener', en productos en los que adventiciamente puede haber pequeñas cantidades de posibles alérgenos. No obstante, en respuesta a las constantes peticiones por parte de los consumidores de que se facilite mejor información en los productos que se adquieren, la Comisión ha dictado una propuesta de enmienda de la Directiva 2000/13/EC relativa al etiquetado de los productos alimenticios. Dicha propuesta modificará la "norma del 25%", lo que significa que será obligatorio que aparezcan en el etiquetado todos los ingredientes añadidos intencionadamente. La propuesta también establece el etiquetado obligatorio de todos los ingredientes que se sabe, gracias a los estudios científicos publicados, que pueden causar alergias. Con esta enmienda se pretende asegurar que haya una mejor información sobre los contenidos de los productos alimenticios, para que los consumidores con alergias sean capaces de identificar los ingredientes alrgénicos que puedan estar presentes en los mismos.

Algunos fabricantes y minoristas ponen a disposición de los consumidores listas de productos que no contienen determinados alérgenos, mediante folletos, líneas de atención al cliente y sitios web.


Bibliografía

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http://www.geosalud.com/Nutricion/alergia_alimentos.htm

La soja, como alérgeno, no como sustituto de la leche...

La soja es un alergeno muy comun, sobre todo últimamente que han proliferado dietas veganas, y alergias a los lacteos. El problema es que es una leguminosa, y como tal causa alergias. En esta página he encontrado una guia bastante ampli para poder llevar una diata sana exenta de soja, http://carefirst.staywellsolutionsonline.com/Spanish/RelatedItems/85,P03160 Espero que os sirva

Clasificación de las alergias

Introducción

De acuerdo con el Comité de Alergia a Alimentos de la Academia Europea de Alergia (EAACI) las REACCIONES ADVERSAS A ALIMENTOS pueden clasificarse en:
TÓXICAS à por ejemplo, una Intoxicación por setas.
NO TÓXICAS: dentro de estas, a su vez, habría dos tipos de reacciones:
Reacciones de INTOLERANCIA: aunque están causadas por ciertos alimentos, no son reacciones alérgicas auténticas:

Farmacológicas:
Por ejemplo, algunos alimentos (ej. quesos muy curados,...) pueden contener elevadas cantidades de ciertas sustancias (Histamina, Tiramina,...) que pueden producir algunas reacciones (ej: Cefaleas) que no son reacciones alérgicas en sentido estricto.

Enzimáticas:
Algunas personas tienen déficits de ciertas sustancias digestivas necesarias para digerir algunos alimentos. Es el caso, por ejemplo de las personas con Intolerancia a la Lactosa (el azúcar que lleva la leche), que son personas con un Déficit de Lactasa (que es la sustancia capaz de digerir la lactosa), y que por tanto tienen diarreas cuando toman leche o derivados lácteos. Tampoco esto es una reacción propiamente alérgica.

Irritantes:
Por ejemplo, las reacciones que se producen cuando se ingieren comidas muy fuertes, muy especiadas o picantes,...

Otras:
Por ejemplo las reacciones de Aversión: niños que le han tomado asco a un alimento en particular, y que no sólo su ingestión, sino incluso su mera visión les induce náuseas o vómitos.


Reacciones propiamente ALÉRGICAS:

Son aquellas reacciones ocasionadas por un mecanismo inmunológico, es decir, por una respuesta “defensiva” del organismo frente a una sustancia extraña al mismo, como es un alimento. A su vez, estas pueden ser

Mediadas por IgE:
Es decir, aquellas en las que el anticuerpo responsable de la reacción inmunológica frente al alimento es la Inmunoglobulina E.

No mediadas por IgE:
Es decir aquellas en las que la respuesta inmunológica tiene un mecanismo diferente.

Las sustancias que producen alergia en una persona concreta dependen en gran medida de la frecuencia con la que dicha persona entra en contacto con dichas sustancias.

Esto ocurre asimismo en el caso de los alimentos: cuanto más frecuentemente un niño come un alimento particular, más probable es que pueda hacerse alérgico a dicho alimento. Por ello, los alimentos que con más frecuencia producen alergia dependen mucho de los hábitos alimenticios de la población. Así, en España, los alimentos más frecuentemente implicados en reacciones alérgicas en los niños son, por este orden
a la leche de vaca
el huevo
el pescado

Esto es así porque en los niños (sobre todo los “lactantes”) la leche y los derivados lácteos constituyen un alimento básico.
El huevo (y alimentos que lo contienen) también se utiliza con gran frecuencia en alimentación infantil.
El pescado se introduce en la dieta de los niños también muy pronto en España.

Sin embargo, en otros países, como los Estados Unidos, donde se usa mucho la mantequilla de cacahuete, la tercera causa más frecuente de alergia es el cacahuete, o como en Italia, donde el trigo (por la frecuencia con la que se come pasta) es la tercera causa de alergia alimentaria.

Los componentes de los alimentos causantes de las reacciones alérgicas son las PROTEÍNAS.
Así por ejemplo, en el caso de la Leche de Vaca, las proteínas que con más frecuencia producen alergia son la Caseína, la Alfa-lactoalbúmina y la Beta-lactoglobulina. Asimismo, pueden producir reacciones alérgicas algunos aditivos alimentarios (colorantes, conservantes, emulgentes, espesantes, etc.). Véase Alergia a Aditivos Alimentarios Como norma, se puede decir que las GRASAS y los HIDRATOS DE CARBONO (azúcares) no causan alergia.

Síntomas

Síntomas digestivos:

Los alergenos suelen producir más y más intensos síntomas en la/s zona/s del organismo a través de la/s cual/es penetra/n en el mismo. Por eso, los Alergenos Inhalantes, tienden a producir sobre todo síntomas respiratorios, mientras que los Alergenos alimentarios tienden a producir sobre todo síntomas digestivos, que pueden afectar a todo el aparato digestivo.

Así, son síntomas frecuentes de alergia alimentaria:

El llamado Síndrome de Alergia Oral à picor de boca, lengua y garganta, que coincide con la ingestión de alimentos, sobre todo frutas y hortalizas frescas, marisco, etc.
Vómitos, Diarrea, Dolor Abdominal (cólicos), Desmedro, etc. de aparición e intensidad variable, dependiendo de la enfermedad digestiva originada por la alergia alimentaria, del alimento involucrado, y del grado de afectación del aparato digestivo. Así, por ejemplo, como causantes de destos síntomas en relación con una alergia alimentaria están:
La Enteropatía Sensible a Proteínas
La Colitis Alérgica, etc.
Urticaria/Angioedema à Desde urticaria local (alrededor de la boca, al comer cierto alimento), hasta reacciones generalizadas por todo el cuerpo.
Enfermedad Alérgica Respiratoria (Asma y Rinitis) à esto suele ocurrir sobre todo en niños pequeños, y en el contexto de una reacción que suele ser más generalizada y que suele afectar a otras zonas del organismo.
Dermatitis Atópica à También es un problema frecuentemente relacionado con Alergia Alimentaria, sobre todo en niños pequeños.
Anafilaxia: Es la reacción más grave, y que requiere una intervención inmediata en Urgencias.
Alergia inducida por ejercicio relacionada con alimentos à Son pacientes (en general niños mayorcitos/adolescentes) que presentan los síntomas (en general Urticaria o Anafilaxia) únicamente cuando comen ciertos alimentos (en general alimentos de origen vegetal) y después realizan algún esfuerzo físico. Pero ello no ocurre cuando comen el alimento si luego no hacen ejercicio, o cuando hacen ejercicio sin haber comido previamente el alimento implicado.

La Severidad de las reacciones alérgicas a los alimentos es también variable, y puede ir desde reacciones leves (picor de lengua, urticaria alrededor de la boca,...) hasta reacciones muy graves (shock anafiláctico).

Tipos de reacciones alérgicas a alimentos

La cronología de las reacciones alérgicas a alimentos no es siempre igual, y varía dependiendo del mecanismo implicado en la reacción Inmune causante de la reacción. Así, hay reacciones
Inmediatas: se producen al cabo de pocos minutos de ingerido el alimento (en general, menos de 30 minutos), por lo que la relación causa-efecto suele estar muy clara. Es el caso, por ejemplo del Síndrome de Alergia Oral, o de las reacciones producidas por la ingestión de Melocotón. Suelen ser reacciones Mediadas por IgE, y con cierta frecuencia pueden ser reacciones graves. Síntomas comunes de este tipo de reacciones son:
Urticaria/Angioedema
Vómitos
Tos/Asma
Anafilaxia
Diferidas:
Suelen comenzar al menos 2 horas tras la ingestión del alimento y en ocasiones pueden aparecer al cabo de 24-48 horas. En general este tipo de reacciones únicamente producen síntomas digestivos (diarrea), y suelen ser reacciones No mediadas por IgE. Es el caso de la así llamada Enteropatía Sensible a Proteínas.
Tardías:
Aparecen varios días después de la ingestión del alimento. El síntoma más frecuente en este caso es la Dermatitis Atópica.

Aunque con frecuencia resulta clara la reacción causa-efecto entre la ingesta de un alimento y la aparición de una reacción clínica, un apropiado diagnóstico alergológico resulta crucial, porque dependiendo del/de los alimento/s implicados/s y del tipo de reacción (mediada o no mediada por IgE) es posible:
Predecir la posibilidad de reacciones cruzadas con otros alimentos naturales o manufacturados.
Establecer una previsión respecto a la posible severidad de futuras reacciones.
Hacer un pronóstico de la posibilidad de remisión del problema
Instaurar el tratamiento más adecuado, puesto que dependiendo del mecanismo: El tratamiento dietético puede diferir notablemente
La posibilidad de una reacción aguda grave puede requerir unas recomendaciones terapéuticas muy precisas

Publicación del Reglamento 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor

(http://www.aesan.msc.es/ 22/11/2011)
Se ha publicado hoy (por el día 22) el Reglamento (UE) nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de octubre de 2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.

El texto consolida y actualiza dos campos de la legislación en materia de etiquetado: el del etiquetado general de los productos alimenticios, regulado por la directiva 2000/13/CE, y el del etiquetado nutricional, objetivo de la directiva 90/496/CEE. (+info)
En el nuevo Reglamento se abordan las siguientes cuestiones: información nutricional obligatoria, alimentos exentos del etiquetado nutricional, etiquetas más legibles, país de origen, aceites o grasas vegetales y nanomateriales.
A nosotros nos interesa sobre todo lo relativo a los alérgenos; acerca de ellos se reglamenta lo siguiente:

“En los alimentos envasados, la información sobre los alergenos deberá aparecer en la lista de ingredientes, debiendo destacarse mediante una composición tipográfica que la diferencie claramente del resto de la lista de ingredientes (p. ej., mediante el tipo de letra, estilo o color de fondo). En ausencia de una lista de ingredientes debe incluirse la mención “contiene”, seguida de la sustancia o producto que figura en el anexo II. (Anexo que será reexaminado por la Comisión, teniendo en cuenta los avances científicos y, si procede, actualizará la lista).

Los Alérgenos también deberán ser indicados en los alimentos no envasados que se vendan al consumidor final.”


www.aesan.msc.es/AESAN/web/notas_prensa/publicacion_reglamento_1169_2011.shtml









OJO!! Las etiquetas no siempre dicen la verdad!!

El Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) notifica dos alertas relativas a la presencia de alérgenos no declarados en el etiquetado - atrás -
En la primera de ellas los Servicios de la Comisión, a través del RASFF, informaron de la presencia de proteína láctea no declarada en el etiquetado del producto “Choco Rice Cakes, 100g” (tortitas de arroz con chocolate negro). El producto había sido fabricado por la empresa belga Continental Bakeries y distribuido por la compañía Lima NV. Entre los países a los que había sido distribuido se encuentra España. Los nº de lote y la fecha de caducidad de los productos distribuidos a España son los siguientes: H11185C (03/04/12), H11200C (18/04/12), H11257C (14/06/12), H11283C (10/07/12). El producto va a ser retirado del mercado para su correcto etiquetado.

En el segundo caso, las Autoridades Sanitarias de la Comunidad Autónoma de Madrid nos comunicaron la detección de proteína láctea no declarada en el etiquetado del producto “Muesli crujiente con chocolate, 750g”, lote nº L61376 y fecha de caducidad 08/10/2012. La empresa fabricante es Granovita, S.A. (40.14894/CS), de Castellón, y la empresa intermediaria es Biogran, S.L., de Madrid.

La presencia de numerosas especies de bacterias puede prevenir muchas alergias


Si los niños se encuentran con una amplia gama de especies bacterianas, corren menor riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas en su vida posterior. Ésta es la conclusión de una nueva investigación, que respalda a una teoría polémica.

En este nuevo estudio, el equipo de Hans Bisgaard, de la Universidad de Copenhague, examinó a 411 niños, y se observó una relación directa entre el número de diferentes bacterias intestinales de cada individuo y el riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas con posterioridad.

La reducción de la diversidad de la microbiota intestinal en la infancia se asoció con un mayor riesgo de enfermedades alérgicas durante la edad escolar. En cambio, si existía una diversidad considerable, el riesgo se reducía, y a mayor variedad de especies, menor riesgo.
Por tanto, puede haber consecuencias inmunitarias bastante distintas si el bebé nace por vía vaginal, topándose con una mayor diversidad de bacterias, o si nace por cesárea, lo que expone a los recién nacidos a una gama menor de especies bacterianas. Esto podría explicar por qué los niños nacidos por cesárea presentan una mayor tendencia a desarrollar alergias.

En el útero materno y durante los primeros seis meses de vida del bebé, las defensas inmunitarias de la madre protegen a su retoño. Es probable que la flora bacteriana en los bebés sea afectada por los antibióticos tomados por la madre o las sustancias artificiales a las que ésta haya estado expuesta.

El contacto en la niñez con una amplia gama de especies bacterianas, como por ejemplo al ensuciarse jugando en sitios llenos de polvo y hojarasca, puede reducir el riesgo de sufrir alergias en la vida posterior. (Foto: NCYT/MMA)

Según Bisgaard, es importante que el bebé esté expuesto a un gran número de especies bacterianas, ya que en esa etapa temprana de su desarrollo es cuando su sistema inmunitario está en desarrollo y "aprendiendo". Esa ventana de "aprendizaje inmunológico" durante la cual el niño es inmunitariamente inmaduro y puede ser influenciado por las bacterias, es breve, y se cierra unos pocos meses después del nacimiento.

"Nuestros nuevos resultados concuerdan con los numerosos descubrimientos que también hemos hecho en los campos del asma y la fiebre del heno", explica Bisgaard. Al igual que las alergias, esas dolencias son provocadas por diversos factores durante la infancia.



http://noticiasdelaciencia.com/not/2895/la_presencia_de_numerosas_especies_de_bacterias_puede_prevenir_muchas_alergias/

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Distintas pruebas para detectar alergias


Dirección de esta página: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003519.htm

Pruebas para alergias
Se refieren a cualquiera de diversas pruebas o exámenes utilizados para determinar las sustancias a las cuales una persona es alérgica.
Forma en que se realiza el examenExisten muchos métodos de pruebas para alergias. Entre los más comunes se encuentran:
•Pruebas cutáneas

•Pruebas de eliminación

•Pruebas de sangre (incluyendo prueba de radioalergoadsorción o RAST)

PRUEBAS CUTÁNEAS
Las pruebas cutáneas son las más comunes y los métodos específicos varían.
Uno de los métodos más comunes es la prueba de punción que consiste en colocar una pequeña cantidad de las sustancias alergenas sospechosas sobre la piel, generalmente el antebrazo, en la parte superior del brazo o en la espalda. Luego, se punza la piel para permitir que el alergeno se introduzca bajo la superficie cutánea. El médico observa la piel minuciosamente buscando signos de alguna reacción, generalmente hinchazón y enrojecimiento del sitio. Los resultados se observan por lo general al cabo de 15 a 20 minutos y se pueden probar varios alergenos al mismo tiempo.
Un método similar consiste en inyectar una pequeña cantidad de alergeno dentro de la piel y vigilar si hay alguna reacción en el sitio. Esto se denomina prueba cutánea intradérmica. Es más probable que se utilice cuando las pruebas se están haciendo para averiguar si usted es alérgico a algo específico, como el veneno de las abejas o la penicilina.

La prueba del parche es un método para diagnosticar reacciones alérgicas en la piel. Los posibles alergenos se pegan con cinta a la piel durante 48 horas. El médico examinará el área en 24 horas y luego de nuevo 48 horas más tarde.

Las pruebas cutáneas son más útiles para diagnosticar:
•Alergia a los alimentos

•Alergias al moho, el polen, los animales y otras alergias que causen rinitis alérgica y asma

•Alergia a la penicilina*

•Alergia a venenos

•Dermatitis de contacto de tipo alérgica

PRUEBAS DE ELIMINACIÓN
Se puede practicar una dieta de eliminación para verificar si hay alergias a los alimentos. Una dieta de eliminación es aquella en la que se eliminan los alimentos que pueden estar causando los síntomas durante varias semanas y luego se reintroducen lentamente, uno a la vez, mientras se observa a la persona en búsqueda de cualquier signo de una reacción alérgica.

PRUEBAS DE SANGRE
Se pueden hacer exámenes o pruebas de sangre para medir la cantidad de anticuerpos contra la inmunoglobulina E (IgE) para un alergeno específico en la sangre. Este examen se puede emplear cuando las pruebas cutáneas no ayudan o no se pueden hacer.
Otros exámenes de sangre abarcan:

•Conteo absoluto de eosinófilos

•Nivel total de IgE

PROVOCACIÓN
La prueba de provocación (prueba de exposición) consiste en exponer a una persona al alergeno sospechoso bajo circunstancias controladas. Esto se puede hacer en la alimentación o inhalando el alergeno sospechoso. Este tipo de examen puede ocasionar reacciones alérgicas graves y sólo debe ser realizado por un médico.
Otro método es la prueba doble ciego. Este método consiste en administrar alimentos y sustancias inofensivas de manera disimulada. Tanto la persona en estudio como el médico desconocen si la sustancia que se está probando en esa sesión es una sustancia inofensiva o el alimento sospechoso. Una tercera persona conoce la identidad de las sustancias y las identifica con algún tipo de código. Esta prueba requiere de algunas sesiones si se está investigando más de una sustancia.
Aunque la estrategia de doble ciego es útil y práctica para reacciones alérgicas leves, debe realizarse en forma cuidadosa en individuos con reacciones sospechosas y graves a los alimentos. Un primer método más seguro pueden ser las pruebas de sangre.
Preparación para el examen
Antes de practicar cualquier prueba para alergia, el médico solicitará una historia clínica muy detallada, la cual suele incluir preguntas sobre diversos factores tales como enfermedades, condiciones emocionales y sociales, trabajo, entretenimiento, estilo de vida, alimentos y hábitos alimentarios.
Si se va a llevar a cabo la prueba cutánea, usted NO debe tomar antihistamínicos antes del examen, ya que ello puede conducir a un resultado falso negativo, dándole una falsa seguridad de que es improbable que una sustancia cause una reacción alérgica severa. El médico le dirá qué medicamentos debe evitar y en qué momento debe dejar de tomarlos antes del examen

Lo que se siente durante el examen
Las pruebas cutáneas pueden causar molestia muy leve cuando se punza la piel. Se puede presentar picazón si usted tiene una reacción positiva al alergeno.
Razones por las que se realiza el examen
Las pruebas para alergias se hacen para determinar las sustancias específicas que causan una reacción alérgica en una persona.
El médico puede ordenar las pruebas para alergias si usted tiene:
•Rinitis alérgica y síntomas de asma que no se controlan fácilmente con medicamentos

•Angioedema y urticaria

•Alergias alimentarias

•Dermatitis de contacto

•Alergia a la penicilina*

*NOTA: las alergias a la penicilina y medicamentos estrechamente relacionados con ella son las únicas alergias a fármacos que se pueden evaluar usando pruebas cutáneas. Las pruebas cutáneas para alergias a otros fármacos pueden ser peligrosas.

La prueba de la punción en la piel también se puede utilizar para diagnosticar alergias a alimentos. Las pruebas intradérmicas no se emplean para evaluar alergias a los alimentos debido al alto número de resultados falsos positivos y al peligro de causar una reacción alérgica severa.
Valores normalesEn una persona no alérgica, las pruebas de alergia deben resultar negativas (ninguna reacción al alergeno).

Significado de los resultados anormales
Un resultado positivo significa que usted reaccionó a una sustancia específica. Con frecuencia, aunque no siempre, un resultado positivo significa que los síntomas que usted está experimentando se deben a la exposición a la sustancia en cuestión. En general, una respuesta más fuerte significa que usted es más sensible a la sustancia.
Las personas pueden tener una respuesta positiva con la prueba cutánea para la alergia, pero no tener ningún tipo de problemas con la sustancia específica en cada día de la vida.
Las pruebas cutáneas generalmente son confiables. Sin embargo, si la dosis del alergeno es excesiva, se presentará una reacción positiva incluso en personas que no son alérgicas.
Riesgos
Los riesgos relacionados con las pruebas cutáneas y de alergias alimentarias pueden abarcar:
•Reacción alérgica
•Reacción anafiláctica potencialmente mortal

Consideraciones
La precisión de las pruebas para alergias es muy variable. Una persona puede reaccionar a una sustancia durante la prueba, pero nunca reaccionar durante la exposición normal. En raras ocasiones, una persona también puede presentar un resultado negativo en la prueba para alergia y aún así ser alérgica a la sustancia.



Nombres alternativos
Pruebas cutáneas para alergias; Parches cutáneos para alergias; Prueba de radioalergoadsorción (RAST); Prueba de escarificación para alergias



NOTICION!!

Esto tengo que publicarlo... mi hja, a la que el año pasado le diagnosticaron APLV con 8 meses, a dia de hoy y con 20 meses... ya no es alergica!! el dia 27 de febrero le haremos la provocacion, y si va bien, nos olvidaremos del tema... por lo menos con ella, con el mayor habrá que seguir lidiando...

Medidor de alérgenos casero...

Y yo que pensaba que estaba todo inventado, ahora resulta que tenemos un aparatito, un medidor de alérgenos, que con un simple movimiento detecta los alergenos mas comunes en los alimentos. No tengo claro que funcione, y no se le ha dado mucho bombo en la tele ninada, pero si esto es verdad, deberia de darse a cada familia que descubre que su hij@ es alergic@... desde luego nos evitaría sustos y visitas indeseadas al hospital... os dejo lo que he encontrado en "directoalpaladar"

Los alérgicos a los alimentos dependen por lo general de dos cosas a la hora de comprar productos que puedan consumir. Por un lado que el etiquetado sea correcto, cosa que cada vez es mejor pero todavía falta. Y la segunda su propia experiencia con diferentes alimentos. Sí, evidentemente todo está un poco definido por el azar y la buena suerte.


Por eso, me ha encantado descubrir este medidor o escaner de alimentos para casa que ayuda a descubrir si los alimentos contienen alguno de los siguientes alérgenos: cacahuete, marisco, gluten, lactosa, avellana, huevo, soja, almendras y sésamo.

Los pasos para hacer el test de alérgenos en los alimentos es muy sencillo. Primero recogemos muestras. Se colocan en los diferentes tubos de ensayo. Se coloca el tubo en el medidor. Se enciende la maquinita. La luz será la que permita descubrir si en la tira del tubo se pueda comprobar si hay o no alérgenos. ¿Fácil, no?



Burguer King no se queda atras

Si bien la informacion no es tan completa como en el caso de Mc Donalds o Tlepizza, tambien nos informa de los alergenos presentes

http://www.bk.com/es/us/menu-nutrition/category45/index.html

Telepizza tambien nos da una relacion de alergenos

http://www.telepizza.es/Docs/Home/nutricion/nutricion.pdf

Parece ser que los restaurantes de comida rápida, que tienen en los niños a sus mayores fans, empiezan a comprender la dificultad de los padres a la hora de ir con un niño alérgico... bravo por ellos!!

Alergias e intolerancias alimentarias: recomendaciones, controles y responsabilidades

Excelente artículo, resumen total de las alergias alimentarias, pongo el link abajo por si quereis ampliarlo.

¿qué son las alergias e intolerancias alimentarias?


Las reacciones adversas relacionadas con los alimentos son conocidas desde la edad antigüa. Hipócrates en el siglo V a.C. describió en su “Corpus Hipocraticum” los problemas gastrointestinales provocados por la ingestión de leche de vaca, refiriendo años más tarde Lucrecio su célebre frase “lo que es un alimento para algunos, es un veneno para otros”. En el siglo XVI se describió por primera vez la reacción anafiláctica al huevo y hasta 1950 no se realizarían las primeras provocaciones alimentarias controladas con fines diagnósticos.

En la actualidad las alergias e intolerancias alimentarias podrían definirse de forma genérica como la respuesta adversa con una base inmunológica u otros mecanismos, tras la ingesta o contacto de determinados grupos de alimentos, derivados y sus proteínas, que son inocuos para la mayoría de la población.

Pueden provocar desde reacciones dermatológicas leves hasta síntomas más graves como asma, vómitos, diarrea, cólicos, trastornos neurológicos, pérdidas de peso y en determinadas ocasiones shock anafiláctico. Y aunque afortunadamente su prevalencia es baja en la población adulta (algo mayor en niños que suelen remitir), en los últimos años parece estar en aumento.

¿qué productos alimenticios producen alergias e intolerancias?

Quienes las padecen deben evitar el consumo y/o contacto con los alimentos que las producen como única forma de prevención. Con mayor frecuencia están vinculadas a grupos de alimentos concretos para los que la legislación (RD 1334/1999, RD 1245/2008) ha previsto su identificación obligatoria en los listados de ingredientes de las etiquetas de los alimentos que los contienen, ya sea como ingredientes, aditivos, soporte o diluyentes de aditivos o como coadyuvantes tecnológicos:

- Cereales que contengan gluten: trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas y productos derivados

- Crustáceos y productos a base de crustáceos

- Huevos y productos a base de huevo

- Pescado y productos a base de pescado

- Cacahuetes y productos a base de cacahuetes

- Soja y productos a base de soja

- Leche y sus derivados (incluida la lactosa)

- Fruta de cáscara: almendras, avellanas, nueces, anacardos, pecanas, nueces del Brasil, pistachos, macadamias y productos derivados

- Apio y productos derivados

- Mostaza y productos derivados

- Semillas de sésamo y productos a base de semillas de sésamo

- Anhídrido sulfuroso y sulfitos en concentraciones superiores a 10 mg/kg o 10 mg/l expresado como SO2

- Altramuces y productos a base de altramuces

- Moluscos y productos a base de moluscos

Si bien para la mayoría de ellos no ha podido determinarse hasta ahora ningún nivel por debajo del cual no se produzcan efectos nocivos para las personas alérgicas a los mismos, para el gluten, sulfitos y lactosa, ha sido posible evidenciar científicamente distintos niveles de seguridad que permite identificar los alimentos que los contienen en función de su peso o concentración, como alimento “sin gluten”; “sin lactosa” o bien “de bajo contenido en gluten”; “de bajo contenido en lactosa”, con el objetivo de facilitar el acceso de productos a quienes padecen estas intolerancias en función de su sensibilidad o nivel de intolerancia . En el caso de los Sulfitos se admiten normativamente niveles distintos en función del grupo de alimentos (caso del vino respecto a otros alimentos en los que se usa como conservante).

Aunque no son alergias alimentarias propiamente dichas, conviene no olvidarnos de algunos aditivos que podrían provocar alergias en determinados individuos, aun cuando se encuentren en concentraciones legales a las que no suponen riesgo para la mayoría de la población, tal es el caso del glutamato sódico utilizado como potenciador del sabor especialmente en comidas preparadas (y en cocinas las famosas pastillas y sopas instantáneas).

Tendríamos que considerar también a otros alérgenos no alimentarios que se vehiculan por los alimentos como los ácaros o el látex, presente en guantes cuyo uso se ha extendido en los manipuladores de alimentos y que ha motivado la recomendación de la AESAN de reducir este uso indiscriminado. Algunos residuos como antibióticos que son considerados un peligro a controlar por las explotaciones ganaderas, industrias como las lácteas y cárnicas, principalmente por su relación con las resistencias antimicrobianas y también porque podrían provocar reacciones adversas en personas alérgicas a estos antimicrobianos. El parásito Anisakis spp. que es detectado en un tercio de las muestras tomadas en lonjas de pescado en España y que además de las conocidas reacciones inflamatorias que produce la larva viva en el tracto digestivo (reguladas las condiciones de conservación y tratamiento térmico previas al consumo de pescado para prevenir estos fenómenos asociados a formas vivas del parásito), podrían producir reacciones de hipersensibilidad cutánea, incluso shock anafiláctico en casos excepcionales.

¿algunas recomendaciones?

Para las personas intolerantes o alérgicas a alimentos es fundamental saber reconocer los alimentos que debe evitar, leer detenidamente la etiqueta de los productos que consume, evitando alimentos no envasados y no etiquetados, así como proporcionarles una buena educación dietética que evite deficiencias nutricionales al sustituir los alimentos alergénicos por otros.
Otras recomendaciones para quienes cocinan en casa o en restauración para estas personas la puedes encontrar en este díptico de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria sobre modos de almacenamiento, preparación de las comidas, comprobaciones antes y durante la preparación culinaria, trazabilidad y servicio de las comidas.

¿responsabilidades?

Y desde luego que las empresas garanticen que se controlan estos peligros a través de sus sistemas de autocontrol y que la información de las etiquetas sea adecuada a lo que establece la norma y se cumplen los objetivos.

Dada la responsabilidad que tienen las industrias alimentarias en garantizar la seguridad de los alimentos que elaboran y ponen en el mercado, los alérgenos como peligros alimentarios para las personas sensibles o intolerantes, deben estar incluidos en los sistemas de autocontrol basados en la metodología del análisis de peligros y control de puntos críticos APPCC de los que hablaremos en otra entrada. Es decir, la empresa garantizará que cuando un producto alimenticio contenga algunos de los alérgenos indicados, estos aparecerán en el listado de ingredientes del etiquetado y además adoptará en sus procedimientos de elaboración, almacenamiento, distribución, etc, todos los mecanismos de control y verificación necesarios para evitar contaminaciones cruzadas que pudieran provocar la presencia de alérgenos en los productos finales de forma no esperada.

Pondremos algunos ejemplos sencillos y sin contemplar todos los elementos ni todas las situaciones que pueden darse al objeto de una mejor comprensión:





Imaginemos una industria que elabora albóndigas a partir de ingredientes en los que no se encuentra ni la leche ni sus proteínas, pero que añade aditivos que sí contienen lactosa. Dicho establecimiento tendrá identificada la composición de todos los ingredientes y aditivos que vaya a utilizar para conocer que en el etiquetado del producto final tiene que incluir la “lactosa” en el listado de ingredientes. Tendrá documentado sus procedimientos de control y verificación, que serán válidos para alcanzar los objetivos: por ejemplo tendrá descrito que exige a los proveedores autorizados las fichas técnicas de todos los productos que pudieran llegar a formar parte del alimento voluntaria o involuntariamente en el control de sus proveedores, junto a los controles de verificación que fueran necesarios en sus productos finales o materias primas.





O pensemos en una industria que elabora en una misma linea de producción un producto A que no contenga proteína de huevo como ingrediente y otro producto B que si lo lleve como ingrediente; la industria tendrá que disponer los mecanismos de autocontrol necesarios para evitar que esa albúmina aparezca de manera no esperada en el producto A y que se realizan las comprobaciones y verificaciones necesarias. Un ejemplo similar sería el de las industrias que elaboran productos aptos para celíacos.





En otra entrada hablaremos de las actuaciones de los servicios de control sanitario oficial para comprobar el cumplimiento de las normas relativas al etiquetado y la eficacia de los sistemas de autocontrol de las empresas para garantizar un elevado nivel de seguridad en relación con estos productos.

Fuentes:
http://www.protecciondelasalud.com/2011/03/alergias-alimentarias-recomendaciones.html




Mc Donalds, un pionero...

ES de los pocos restaurantes, que en sus menús, incluye un listado de alérgenos, es maravilloso!!

http://www.mcdonaldsmenu.info/nutrition/ourmenu.jsp

Al seleccionar el artículo correspondiente, aparece sxu información nutricional, y los alérgenos.

Ficha y plan de accion en alergia a alimentos


Este diagrama es muy util cuando empezamos a llevar a nuestros hijos a un centro escolar, nos da pánico pensar en que pueda tomar el alérgeno en cuestión. Entregar esto al centro con toda la infoamción, y el procedimiento a seguir en caso de ingesta accidental, nos tranquiliza a nosotros y al mismo centro.

Esta hoja en un ejemplo, cada alimento provoca unas reacciones distintas, cada uno debe explicar detalladamente las señales propias de la alergia que padece su hijo.

Espero que os sea útil.